La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) ha generado muchas dudas y temores en la sociedad, algunos hablan de reacciones secundarias que han afectado la salud de las pacientes, sin embargo hasta el momento no se ha comprobado que la vacuna haya sido la causante.
La vacuna tetravalente frente al Virus del Papiloma Humano (VPH) se aprobó por la FDA en el año 2006. Posteriormente, en el año 2009 fue igualmente aprobada la vacuna bivalente. Previamente fue necesaria la realización de diversos estudios clínicos de gran envergadura en los que participaron más de 21.000 niñas y mujeres de entre 9 y 26 años.
Es importante seguir vacunando contra el virus del papiloma humano VPH, ya que se se calcula que alrededor de un 80% de las personas sexualmente activas se infectaran en algún momento de su vida.
Los efectos observados con mayor frecuencia son de carácter leve y transitorio, como molestias en la zona del pinchazo o la aparición de un ligero cuadro pseudogripal.
Por tanto podemos asegurar, apoyándonos en la evidencia científica disponible, que las vacunas frente al VPH son, además de eficaces, muy seguras. Estas vacunas son efectivas solamente si se administran antes de la infección por VPH. Se recomienda la vacunación entre los 9 y 14 años, en niñas y en niños.
La vacuna también está indicada para mujeres y varones entre los 14 y 26 años. Y ya hay datos que avalan su eficacia en mujeres de hasta 45 años, así como en mujeres que ya han tenido una lesión en el cuello uterino, puesto que se ha demostrado que en esos casos la vacunación disminuye el número de recaídas.
Las infecciones por VPH pueden cursar sin que se produzca ningún síntoma, por lo que es fundamental realizarse una revisión ginecológica de rutina al menos una vez al año. El cáncer de cuello de útero siempre está provocado por el virus del papiloma humano, y gracias a la vacuna lo podemos prevenir.
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